lunes, 28 de marzo de 2011

El secreto de la juventud de Elda

Siempre, toda la vida (al menos desde que la conozco), E se ha visto súper joven, así que yo, en una misión secreta (XD) descubrí el secreto de su juventud... bebidas radioactivas!




Ella dijo que era un té misterioso sacado de un bosque lejano que solo un ermitaño ciego podía encontrar... nah, no es cierto XD, solo dijo que era un té que quedaba de ese color... pero yo no le creo.

domingo, 20 de marzo de 2011

Teoría del apego - Ansiedad de separación



Y del desamor pasé al desapego. Hablé con M hoy, hace minutos, tal véz un poco más, me gusta su forma de expresarse, es limpia y clara, sin muletillas, y me hace entender las cosas que creo entender pero que en realidad no entiendo. Hubo frases específicas que me hicieron pensar. "Es como la historia del lobo, va a llegar un momento donde le vas a decir: "Ya no te voy a hablar" y te va a responder: Está bien, nos vemos mañana" Y es cierto, es tan cierto como que es mi figura de apego, y yo le necesito porque no tengo apego hacia nadie más.

Sweet dreams are made of this... También dijo tantas cosas que me traían recuerdos de actitudes y reacciones, incluso pensé que es como si pudiera recrear la imagen en su mente, aunque ahora me viene la idea de que esa imagen no es más que la imagen que yo tengo de H, pero suena tan lógico, que me hace ver en qué he estado mal durante tanto tiempo. Otra cosa que dijo, algo acerca de no querer poder borrar en un instante estos últimos años. Y en un determinado momento mencionó los sueños que tenía yo antes, en verdad que ya los había olvidado, y fue cuando descubrí que mi fracaso representa algo con lo que no puedo lidiar.

Me vienen un montón de ideas, acerca de su comportamiento, de la forma en que se relaciona con las personas y del por qué era imposible para mí hacerle ver las cosas como yo las veía, no soy algo natural en su hábitat, así que, hasta cierto punto tiene sentido e inevitablemente me hace ver la pérdida de tiempo (que no es pérdida si se aprende algo) que implicaba todo esto.

Supongo que ya no tendría que importarme el por qué, debo hacerme a la idea de que, al menos el día de hoy, ya no hay regreso.


Desamor

Ayer me la pasé leyendo acerca del desamor, quería darme una explicación lógica de mis obsesiones, porque, en sí, no es como si me proporcionara bienestar o alegría, creo que el problema es que no puedo dejar de tenerle resentimiento, por eso me era imposible ser su amiga. Hoy venía con B, y me dijo: "Es que sí te entiendo, le amas tanto, pero TANTO, que cualquier cosa que haga hace que también le odies" y yo dije: "Ahh, B. see, eso pensaba yo ayer" Me gusta hablar con B porque nuestras historias son similares, y volvemos a caer, cada cierto tiempo, en el mismo círculo vicioso (el cual decidí abandonar ayer, lo había pensado antes, muchas veces, pero ayer ya fue definitivo).

Y entre las miles de páginas que me aconsejaban qué se hacía en estos casos, lo mejor que pude hacer fue enterarme de algunas cosas que me parecieron interesantes. Como el caso de la personalidad biológica, se supone que hay cuatro, según los neurotransmisores:

a) Dopamina: Son curiosos, creativos, les gustan los riesgos, novedosos, flexibles, impulsivos y liberales. (Me recuerda un poco a la descripción de los que tienen tipo de sangre O) Estos se sienten atraídos por personas parecidas a ellos.

b) Serotonina: Precavidos, leales, pacientes, sociales, meticulosos, ordenados, familiares. Este grupo también se inclina hacia sus similares.

PERO, el problema (si se le puede llamar así) viene con los siguientes grupos, que se atraen entre sí.

c) Testosterona: Analíticos, firmes, ambiciosos, directos, competitivos (Augh, augh, augh!), buenos con los números, lógicos.

b) Estrógeno: Compasivos, intuitivos, idealistas, saben relacionarse bien con la gente, emocionalmente expresivos, altruistas.

Yo pienso que en mí, predomina la testosterona, aunque no me considero competitiva ni ambiciosa, y en cuanto a Ocho... en un principio pensé que era estrógeno pero ahora creo que es más del tipo serotonina, aunque hace mucho era más dopamina, creo que sus problemas cambiaron por completo su forma de ser, suena lógico, ahora que lo pienso, la química de su cerebro había cambiado, por lo tanto era lógico que cambiara su personalidad. Y me vino a la mente Nowakito, que es todo bueno y amable, y feliz, sociable y sonriente, yo pienso que es estrógeno, quizá por eso me gusta mucho su carácter.

También leí que la necesidad de tener a alguien es por instinto de supervivencia cortesía de nuestros antepasados y dije: "Malditoooos, por eso ahora sufro ¡groar!" Aunque, si lo veo fríamente, en este preciso instante no sufro, creo que me hizo bien hablarlo con Jade, con M, con B, con J y con cuanta persona estaba dispuesta a escuchar, creo que la historia fue perdiendo fuerza cada vez que era pronunciada y al final tan solo me dejó una gran decepción. 


Hoy me enteré de algo, creo que me quitó el aire durante un par de minutos, quizá un poco menos y en ese lapso las palabras de mi madre, anunciando alguna actividad que haría en el día pasaron desapercibidas, B dijo que eso respecto a Ocho era de mal gusto. Y yo le dije que era mejor así, así podría irme decepcionando un poco cada día, en especial hoy, cuando mi cerebro compensa la falta de feniletilamina sin las calorías del chocolate, pero ya no estaba enamorada, era más como apego o no sé, en realidad no sé qué me mantenía atada a esa relación autodestructiva (8 en sí, jamás me trató mal, solo no me permitió recuperarme), tendré que buscar otra forma de sustituir la oxitocina que me falta ahora.

viernes, 18 de marzo de 2011

Definitivo


Vainilla


Sus consejos se resumían fácilmente, eran tan obvios que le sorprendió realmente no haberlos encontrado por sí misma.



  1.  Borra sus fotos.
  2.  Deshazte de sus pertenencias.
  3.  Olvídale y no vuelvas a mencionarle jamás.



El último no fue realmente un consejo, pero supuso que eso era lo que pensaba en el fondo. No sería difícil deshacerse de sus imágenes, era buena deshaciéndose de cosas, le decían "práctica", ella se llamaba a sí misma "lógica" En cuando a lo segundo, pensó que "sus" pertenencias seguían siendo suyas, jamás se animó a apropiarse de ellas, en un principio por considerarlas sagradas, y al final porque era demasiada la tristeza.


Tomó un marcador rojo, necesitaba fechas, poner un poco de orden dentro de aquél caos que ella misma había conseguido, las dos primeras serían resueltas a primera hora de la mañana, cuando hubiese descansado un par de horas, en cuanto a la tercera... en cuanto a la tercera esperaba poder llevarla a cabo un día.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Retrocesos. Escribiendo a la hora de Emily Rose




Datos irrelevantes



Entonces se aseguró de que no quedara nada pendiente, había desarrollado una extraña adicción al sonido de sus dedos haciendo un rápido y leve contacto con el teclado. Luego se dirigió a la habitación oscura, dos, tres pasos, cuatro, prefirió caminar lo más rápido que pudo antes de que los sonidos sordos hicieran acto de presencia y terminara creyendo que había alguien más en el lugar.


Su decepción fue mayúscula cuando vio que no había ningún avance, nada que le indicara que todo estaba bien, que iba por buen camino y que cada vez faltaba menos para llegar. Formuló cientos de excusas en su mente y se sorprendió al asustarse con el reflejo de un florero en la ventana, por un segundo había creído que se trataba de alguien, pero no se tomó la molestia de asegurarse y siguió su camino.


Entre quince y veinte minutos después, mientras la sangre iba impregnando la alfombra, se daría cuenta de que ese segundo era indispensable y que en realidad sí había alguien más. (n/a)




Y ahí vas de nuevo, solo no regreses lloriqueando, como siempre.




Lo intentó, esta vez con decisión, con todas las ganas que le habían faltado con el tiempo y durante aquellos años, en esta ocasión era todo distinto, había una especie de optimismo que caía casi en lo ridículo y se preguntaba de dónde provenían tantas ideas fantasiosas, creyó (ilusamente) que ahora sí lo intentaba con toda su alma, quizá por eso se sorprendió tanto al darse cuenta de que sus pies habían regresado por voluntad propia al lugar del que intentaban escapar.


n/a: Como cuando era joven y sangrienta.


28 de junio de 2010 - 3:35 a.m.

Con amor - Y después de la tormenta no vino la calma




Destino



         - Yo pensaba ir en vacaciones - dejó su mochila en el suelo, hacía cinco minutos que le dolía el hombro.

         - Igual y sacamos cita y luego cada quien va cuando tenga vacaciones. Al cabo a mi me tocan hasta octubre.

         - ¡Ah! - exclamó con verdadera sorpresa - ¡A mí también! ¿cuándo te tocan? - tomó el calendario y se emocionaron al ver solo una semana de diferencia - ¡Que genial! Cumplimos años el mismo día, somos el mismo tipo de sangre y tenemos las mismas vacaciones, ¡somos bien gemes! - luego recapacitó un instante y recordó cómo esa misma tarde comentaba con T. acerca de la diferencia entre coincidencia y destino, sonrió, era el momento perfecto para emplear toda la sabiduría que había adquirido con Lost y dijo - No B, esto es el destino.




Después de la tormenta


Pensó por un momento (aunque lo cierto es que no fue solo por uno sino por varios que ya se estaban haciendo muchos) que al menos por el cariño/amor que le había tenido, sería capaz de ser quien diera el primer paso, tuvo un deseo inmenso de preguntarle por su bienestar, no porque pensara hacer algo al respecto, esa había dejado de ser su responsabilidad y ahora tan solo se trataba de una curiosidad morbosa. Dejó que pasaran los minutos, entre la ansiedad y el desvelo, luego se perdieron de vista. Se dio cuenta de dos cosas, la primera, que ya no dolía y tan solo le producía una tristeza propia de cualquier pérdida, la segunda, que después de la tormenta y por más que esperó, no vino la calma.




Planes



"Debo hacerlo todo con amor"


Su mente estaba bloqueada, había jugado a una sola carta, había apostado a un solo número... y ahora no podía concebir ningún plan que fuera más allá del partido que vería al día siguiente, ¿qué sería de su vida ahora? ¿a quién le tendría que rendir cuentas? Y es que vivir para uno mismo le parecía tan... difícil, había perdido su lado humano y la escasa empatía que mostraba ahora, no era más que el producto falso de lo que había aprendido de algunas personas, había ido memorizando algunas expresiones que ahora utilizaba en situaciones similares o cuando consideraba conveniente, a veces se equivocaba u olvidaba qué cara debía poner cuando le contaban algo feliz acerca de alguien, y siempre se preguntó qué pensaría la gente al respecto.



21 de junio de 2010 - 7:57 p.m.